¿El Imperio Benefactor de la Humanidad?

Una noche, en Tokio, conocí a Miguel, un ecuatoriano que es enlistado en la Armada norteamericana y llegó hace poco en un portaaviones nuclear a la base de Yokosuka, cerca de donde yo vivo. Hay muchas bases norteamericanas en Japón, especialmente en Okinawa: gran parte del territorio de estas islas japonesas está cubierto por instalaciones militares estadounidenses.




Muy buen tipo Miguel, conversamos un rato e intercambiamos correos electrónicos. Pocos días después recibí un mensaje (un reenvío) de su parte. La idea es, al menos, polémica; las anécdotas en que se apoya -reales o ficticias, quién sabe- no están tan mal. Es un texto en sintonía con las declaraciones de ese tal Luis Lauredo, que en el video de la entrada anterior (¿Qué pasa en este mundo?) dice que "el país más revolucionario de este hemisferio es los Estados Unidos de América", que "representa la esperanza, la lucha contra la corrupción y las oportunidades". Aquí lo reproduzco:


A veces se vuelve hasta fastidioso que el hobby de toda la humanidad sea hablar mal de los Estados Unidos. No solo los Chavistas comunistoides de América Latina, sino en general todo el mundo. En los últimos años en Venezuela se considera socialmente negativo decir algo bueno de los Estados Unidos. Hasta hispanos que tienen en los Estados Unidos más de media vida, no encuentran nada bueno qué decir de este país, pero ahí siguen, pegados como garrapatas, y no regresan a sus países de origen. Aquí hay tres ejemplos de respuestas ejemplares a dichos comentarios.

Primero: cuando en Inglaterra, durante una gran conferencia, el Arzobispo de Canterbury le preguntó a Colin Powell si los planes de USA hacia Irak no eran otra cosa que más construcción del imperio por parte de George Bush, este le respondió lo siguiente: "Con el transcurrir de los años, los Estados Unidos han enviado a muchos de sus mejores jóvenes, hombres y mujeres hacia el peligro, para luchar por la causa de la libertad mas allá de nuestras fronteras. Las únicas tierras que hemos pedido a cambio han sido apenas las necesarias para sepultar a aquellos que no regresaron". Se hizo un gran silencio en el recinto.

Segundo: durante una conferencia en Francia, en la cual participaba un gran número de ingenieros de diversas nacionalidades, incluyendo franceses y americanos, en el receso, uno de los ingenieros franceses dijo: "¿Han escuchado la última estupidez de George Bush? Envió un portaaviones a Indonesia para ayudar a las víctimas del tsunami. ¿Qué es lo que pretende hacer, bombardearlos?". Un ingeniero de Boeing se levantó y respondió serenamente: "Nuestros portaaviones tienen tres hospitales a bordo, que pueden tratar a varios cientos de personas. Son nucleares, por lo que pueden suministrar electricidad de emergencia a tierra, tienen tres comedores con capacidad para preparar comidas para 3.000 personas tres veces al día, pueden producir varios miles de galones de agua potable a partir de agua de mar, y tienen media docena de helicópteros para transportar víctimas desde y hacia el buque. Nosotros tenemos once barcos iguales. ¿Cuántos buques así ha mandado Francia?". De nuevo, silencio sepulcral.

Tercero: un almirante de la Armada de los Estados Unidos estaba en una conferencia naval que incluía almirantes de las armadas americana, canadiense, inglesa, australiana y francesa. Durante un cocktail se encontró con un grupo de oficiales que incluía representantes de todos esos países. Todo el mundo conversaba en inglés mientras tomaban sus tragos, pero de repente, un almirante francés comentó que, si bien los europeos aprenden muchos idiomas, los americanos se bastan tan solo con el inglés. Entonces preguntó: "¿Por qué tenemos que hablar inglés en estas conferencias? ¿Por qué no se habla francés?". El almirante americano, sin dudarlo, respondió: "Tal vez es porque los británicos, los canadienses, los australianos y los americanos nos las ingeniamos para que ustedes no tuvieran que hablar alemán por el resto de sus vidas". Se podría haber escuchado la caída de un alfiler.

¿Saben donde está el secreto de los americanos? Muy sencillo, hace mas de 150 años aprendieron algo que en Latinoamérica pareciera que no hemos ni queremos aprenderlo. Son solo diez muy simples premisas:

Usted no puede crear prosperidad desalentando la iniciativa propia.

Usted no puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.

Usted no puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.

Usted no puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.

Usted no puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario.

Usted no puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana.

Usted no puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.

Usted no puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.

Usted no puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su independencia e iniciativa.

Usted no puede ayudar a los hombres realizando por ellos permanentemente lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.

Por favor, hacer llegar este mensaje a cuanto chavista, correista y/o anti-gringo conozca.


En fin, para que se rían, se desconcierten, les de bronca... o estén de acuerdo, qué se yo.




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