Una noche cualquiera

Uno que otro fin de semana, unas cervecitas en Loop, minúsculo bolichito de Gumyoji, el barrio en el que vivo. Un barman de primera que la segunda vez que fuimos se acordaba de nuestros nombres, excelentes tragos, buena onda y simpáticos parroquianos con quienes practicar el idioma (después de un par de vasos de cuba libre, mi japonés fluye mejor; comprobado).





A los japoneses les gusta mucho el copete. Y así terminan, claro…




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