Gastronomía de Año Nuevo

El osechi-ryōri es el conjunto de comidas tradicionales que se comparten en el Año Nuevo japonés. La tradición comenzó en el período Heian (794-1185). Las comidas se sirven en cajas de madera o laca. Cada uno de los alimentos que componen el osechi-ryōri tiene un significado especial. Por ejemplo:


Kamaboko (蒲鉾), pasta de pescado asado (foto más abajo). Se sirve en rodajas blancas y rojas (o rosas), colores auspiciosos en Japón. Tiene un significado festivo y se lo considera una reminiscencia del “sol naciente”.


Kazunoko (数の子), huevas de arenque. Kazu significa “número” y ko “niño”. Simboliza el deseo de que nazcan muchos bebés durante el año que comienza.


Konbu (昆布), un tipo de alga marina. Se lo asocia con la palabra “yorokobu”, que significa “alegrarse”.


Kuro-mame (黒豆), porotos de soja negros (foto más abajo). Mame también significa “trabajador”, “diligente”, y tiene que ver entonces con el deseo de que en el año que comienza se pueda trabajar diligentemente y vivir holgadamente.


Tai (鯛), brama roja (un tipo de pescado). El término tai está asociado con la palabra “medetai”, que significa “feliz”, “dichoso”, “auspicioso”.


Tazukuri (田作り), sardinas secas cocidas en salsa de soja. El significado literal del ideograma que identifica al “tazukuri” es “hacedor de arrozales”, ya que la sardina era usada históricamente para fertilizar los campos de arroz. Simboliza el deseo de una abundante cosecha.


Renkon, raíz de la planta de loto, que tiene agüjeros (foto más abajo). El significado es: previsión, poder ver (a través de los agüjeros) qué depara el futuro en el año que comienza.


La noche del 31 de diciembre se comen “soba”, fideos finos elaborados con harina de alforfón (trigo sarraceno). Se los llama “toshi-koshi soba”, o sea, “soba del cambio de año”. El significado: que la felicidad del año que se termina se prolongue (como el fideo) hacia el año que comienza. Sin embargo, también se señalan para esta tradición motivos más prácticos: las mujeres han estado ocupadas, quizás durante varios días, preparando todas las demás comidas del osechi-ryōri para toda la familia, con lo cual es preferible para ellas preparar algo simple para la cena del 31. Se considera mala suerte dejar algún fideo sin comer.


Uno de los primeros días del 2008 fuimos invitados a una fiesta de Año Nuevo en la casa del matrimonio Honda, ayudantes voluntarios de mis clases de japonés. Pasamos horas riendo, comiendo y bebiendo. Tomamos distintos tipos de sake –uno de ellos, con oro (ver foto más abajo)-, cerveza, licores, etc. Hasta vino “Trapiche” había (de hecho, fue la primera vez que veo vino argentino en Japón, aunque está lleno de vino chileno).


En fin, en lo de los Honda saqué algunas fotos que ilustran algo de lo que les contaba en los párrafos de arriba.











En Japón, cuando los invitados se retiran de la casa, el anfitrión sale a saludarlos a la puerta, y allí se quedará inclinándose en reverencia hasta perderlos de vista.



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