Costumbres de Año Nuevo

En algún otro rincón de este mismo blog hago referencia a lo mucho que trabajan los japoneses. Pero que nadie piense que esa particularidad de este pueblo resulta en desmedro del espíritu festivo. Al contrario, a los japoneses les encanta divertirse, ríen mucho, bromean continuamente, y además cuentan con una cantidad sorprendente de festivales (muchos de ellos, de origen religioso) que se celebran en distintas partes de Japón a lo largo de todo el año.


El año nuevo (shōgatsu) es la más importante de las fiestas en el calendario japonés. En tiempos antiguos esta fecha coincidía con el calendario chino, pero en 1873 fue ajustada al calendario gregoriano.


La cantidad de tradiciones observadas entre fines de diciembre y principios de enero es enorme. Por ejemplo:


Las celebraciones se realizan durante varios días, durante los cuales sólo se hacen los trabajos más necesarios y la gente dedica la mayor parte del tiempo a su familia.


Se acostumbra comer platos especialmente preparados para la celebración (ver entrada “Gastronomía de Año Nuevo”).


También se organiza una profunda limpieza de las casas, que luego son decoradas para la ocasión. Es también muy importante saldar las deudas antes de fin de año.


Se entregan los “seibo”, regalos elegidos para aquellas personas de quienes se recibió ayuda durante el transcurso del año. El 1˚ de enero a la mañana se distribuyen los millones de tarjetas de saludos de año nuevo que las oficinas de correo retienen deliberadamente desde noviembre, cuando los japoneses empiezan a enviarlas.


El bōnenkai ("reunión para olvidar el año") es una típica fiesta japonesa que los grupos de amigos o compañeros celebran algún día de diciembre. El propósito de la celebración es olvidar las penas sufridas durante el año que se termina, mediante… el consumo de grandes cantidades de alcohol.


El shinnenkai ("reunión de año nuevo"), celebrada alguna noche de enero también entre amigos o compañeros, es la tradición festiva japonesa para darle la bienvenida al nuevo año, mediante… el consumo de grandes cantidades de alcohol.


En año nuevo se acostumbra pasar el tiempo jugando: una especie de bádminton con pluma y paletas de madera que uno mismo decora, cartas, juegos de mesa, etc.






El “mochi” es una pasta de arroz dulce que se prepara y se come especialmente para año nuevo. Es muy pegajoso y algo difícil de comer. Después de cada año nuevo, en los medios de comunicación japoneses se reportan el número de muertes por atragantamiento con mochi. Las víctimas tienden a ser personas de la tercera edad. Porque es pegajoso, es difícil liberar del atragantamiento a la víctima con la conocida compresión abdominal (“maniobra de Heimlich”). En una película cómica japonesa llamada “Tampopo” se usa una aspiradora para sacarle el mochi a un atragantado. De hecho, los expertos aseguran que la aspiradora es en realidad muy eficiente para sacar el mochi atorado.


El “mochitsuki” es la ceremonia tradicional de moler mochi en Japón. El arroz se remoja durante la noche y se cocina. Luego se muele con grandes mazos de madera en un mortero. Dos personas alternan el trabajo, una moliendo y la otra volteando y mojando el mochi. Deben llevar un ritmo constante para evitar lastimarse la mano con la maza.




La masa pegajosa resultante se combina y se come de mil y una maneras diferentes.


El “kagami mochi” es una especie de torta de mochi, típica decoración de Año Nuevo, que se rompe y se come en el ritual llamado “kagami biraki”.


En los templos y santuarios se extrae al azar una tarjetita que anuncia a cada uno la suerte que le depara el nuevo año. A mí, los dioses sintoístas me depararon “suerte pequeña”. ¿Será porque se dieron cuenta de que soy cristiano?





También pululan por esta época brujas y adivinos.



Miles y miles de japoneses hacen su primera peregrinación a templos y santuarios a partir de los primeros minutos del nuevo año, formando largas colas que se seguirán viendo durante los primeros días de enero. Muchas mujeres visten kimono.




El dios del año nuevo es bienvenido en cada casa japonesa porque trae consigo prosperidad. Como necesita un lugar donde residir hasta irse el 7 de enero (en algunos lugares, el 15), en las puertas de las casas y demás lugares se suelen colocar arreglos de pino y bambú llamados “kadomatsu” para que el dios allí se quede. Tradicionalmente, el “kadomatsu” debe ponerse el 13 de diciembre porque después de esa fecha está prohibido ir a cortar pinos a las montañas.




Casa por casa y negocio por negocio van unas “murgas” japonesas o chinas (?) de año nuevo. Música, baile, máscaras y buenos augurios.





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