Escuelas japonesas

Una de las cosas que he hecho durante mi estadía como becario en Japón es investigar sobre ciertos aspectos del sistema educativo. Me gustaría poner a disposición de aquellos que puedan estar interesados algunas de las tantas fotos tomadas en mis visitas a escuelas públicas japonesas, con el agregado de algunos breves comentarios.


Cuando los chicos llegan a la escuela, se sacan las zapatillas y se ponen chinelas o una especie de alpargatitas para andar dentro del edificio. Igual que en las casas japonesas. Yo -como cualquiera que entra a una escuela- hago lo mismo cada vez que voy a una (hay chinelas para los visitantes, que a mí siempre me quedan chicas, por supuesto). Hay algunas escuelas con salones alfombrados donde directamente se anda descalzo.


En esta foto se ven las alpargatas que usan.


Chicos de primaria en Educación Física. Las gorras o sombreritos son una característica simpática de los alumnos de primaria japoneses. El cumplimiento del uniforme es, en casi todos los establecimientos, muy estricto. En esa y tantas otras cosas se refleja un aspecto típico de la educación en Japón: la homogeneidad.


Chicos de primaria me explican un juego de naipes durante un descanso de las clases. No suele haber patios para los recreos. Y aun si los hay, los chicos pueden quedarse en el aula o por los pasillos.


En esta escuela me agasajaron con una canción. Acá, en los preparativos previos a la interpretación del coro.


Trabajo en grupo en Ciencias Sociales.


Clase de Inglés en un aula especialmente equipada para idiomas.


En clase de Inglés.


Enfermería de una escuela.


Sala de profesores.


Foto con los chicos.


Afiche con información sobre Argentina en el pasillo de una escuela. ¿Se lo habrán hecho hacer porque sabían que iba a ir yo?


Un aula. Se ven muy parecidas en todas las escuelas.


Al fondo del aula hay casilleros (sin puerta) para que los alumnos guarden sus cosas.


Los docentes suelen quejarse porque en ocasiones los grupos son muy numerosos.


También están los que se sientan mal, se aburren y se duermen, por supuesto.


En una escuela en la que, excepcionalmente, no se exige uniforme. Es la primera en el ránking de la Prefectura (distrito político-administrativo, como las provincias nuestras) de Kanagawa.


Dos de las chicas visten yukata o kimono de verano.


Un vestuario.


Este rinconero con elementos de limpieza está presente en todas las aulas de Japón. Los alumnos, al finalizar la jornada, limpian, barren, enceran los pisos, etc.


Cada sillita con su trapito.


Las condiciones de higiene son impecables. La basura se divide en varias categorías.


¡A formarse y tomar distancia!


En los recreos, los alumnos pueden usar computadoras libremente. En este caso, los equipos no están en un salón sino en un corredor.


Otra foto de un recreo.


Toda escuela tiene gimnasio, campo de deportes y pileta de natación.


Con un grupito de nenas. Esta y otras fotos son de otra escuela sin uniforme -caso poco frecuente, insisto-.


Los baños. Otra de las cosas que son exactamente iguales en todas las escuelas.


Lugar de descanso para los alumnos.


Otra sala de profesores. En algunas escuelas hay una oficina grande con varios escritorios para cada área curricular. Los docentes de todos los niveles trabajan jornada completa de 9 o más horas en una escuela exclusivamente.


Cada alumno en su PC en la sala de informática. En este caso, además, había un monitor extra cada dos alumnos en el cual se veían, filmadas en vivo ahí mismo, en el escritorio de la profesora, demostraciones y demás cosas que ésta escribía para que los alumnos copiaran o trabajaran en base a eso. Un lujito, como para no molestarse en pararse y usar el pizarrón. Se los muestro en este video:




Clase de Geografía.


Matemáticas. En esta escuela, durante esta clase separaban a los alumnos en dos grupos, según su rendimiento.


Con Pelusa.


Le puse Pelusa por el Diego.


Sala de descanso y siesta para profesores.


Clases especiales para alumnos con necesidades particulares. En este caso, se trataba de extranjeros. Atención a la diversidad en serio.


Un pasillo con los colores nacionales. Los nuestros.


Los chicos.


Las chicas.


En una de las presentaciones que solemos hacer los docentes extranjeros.


Conversando con el docente y los estudiantes en una clase.


Presentación sobre Argentina.